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Cantes flamencos

Escucha el cante flamenco de los mejores cantaores de la historia. Podrás escuchar todos los palos del flamenco. Los cantes flamencos desde sus raíces.

Antonio Rengel

Antonio Rengel – Yo sin ti no los quisiera (Fandanguillos)

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Si a mí me dieran caudales, yo sin ti no los quisiera; pa qué quiero yo el dinero, si no te tengo a mi vera siendo lo que yo más quiero.
Manolo Caracol

Manolo Caracol – Qué desgracia es la mia (Seguiriya)

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Qué desgracia es la mía hasta en el andar; que los pasos que daba palante se vuelven atrás; qué desgracia es la mía, hasta en el andar.
Manuel Vallejo

Manuel Vallejo – Catalina (Tangos)

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Quítate de mi presencia, que me estás martirizando; y a la memoria me traes cosas que ya estoy olvidando.
Antonio Chacón

Antonio Chacón – Al Señor de la Humildad (Tangos)

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Mira que yo te quiero, prima lo que te camelo; si me vieras mi cuerpo por dentro lo tengo más negro que el terciopelo.
Aurelio Sellé

Aurelio Sellé – Ahora sí que te llamo (Seguiriya)

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Ahora sí que te llamo con fatigas grandes; porque me veo desamparaíto, sin calor de nadie.
Pepe Marchena

Pepe Marchena – Canto a Sevilla (Romance)

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¿Qué has hecho con mi amor? aunque me alfombres la tierra de las flores más bonitas; aunque ampares mi espalda con un manto de luz, y la esmeralda por siempre me rodee, si al fin me quitas el amor más dulce y amado de los hombres, me tendré que morir; dí, Padre Río, ¿Dónde fuiste a ocultar el amor mío?
Juanito Mojama

Juanito Mojama – Fue porque no me dio la gana (Media granaína)

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Rosa, si yo no te cogí, fue porque no me dio la gana; al pie de un rosal dormí, y rosas tuve por cama; de cabecera un jazmín.
Isabelita de Jerez

Isabelita de Jerez – Eres como los judíos (Bulería por soleá)

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Tú eres como los judíos; aunque te quemen la ropa puesta en el cuerpo, no reniegas de lo que has sío.
Antonio Molina

Antonio Molina – Mi niña me está bailando (Zorongo)

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Dice la gente que tiene veinticuatro horas el día, si tuviera veintisiete tres horas mas te quería.
El Mochuelo

El mochuelo – El querer que te tenía (Jabera y rondeña)

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A mí me pueden mandar a servir a Dios y al rey; pero dejar tu querer, no lo manda eso la ley. El querer que te tenía era poco y se acabó; era un castillo de espuma y el viento se lo llevó.
Manuel Vallejo

Manuel Vallejo – Y tú a mí pa entretenerte (Fandangos)

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Yo te quise de verdad, y tú a mí pa entretenerte, pero viniste a demostrar que un querer cuesta la muerte como a mí me va a pasar.
Pepe Marchena

Pepe Marchena – Por las trenzas de tu pelo (Milonga)

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Por las trenzas de tu pelo un canario se subía; y se paraba en tu frente y en tu boquita bebía creyendo que era una fuente.
José Cepero

José Cepero – Yo te quería y no lo niego (Bulerías)

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Yo te quería y no lo niego, yo no negaba que te he querío; pero me pesa en el alma, el haberte conocío.
Manuel Vallejo

Manuel Vallejo – Y como loco variaba (Alegrías)

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Te apartaste de mi vera, y como loco variaba; porque no me merecía el mal pago que me dabas mientras tú te divertías.
Cojo de Málaga

Cojo de Málaga – Nadie se arrime a mi cama (Tientos y tangos)

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Nadie se arrime a mi cama, que mi enfermedad se pega; el que de mi mal se muere hasta la ropa le queman.
Gloria Romero

Gloria Romero – Dices que no me levanto (Bulerías)

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Dices que no me levanto; si me has empeñao el reloj, yo qué sé si son las cuatro.
El Peluso

El Peluso – Gitana morena (Zambra y fandango)

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Ya no te amarga la pena que te hizo tan desgraciá; que aquella que nace buena sabe romper las cadenas cuando quiere de verdad.
Pepe Marchena

Pepe Marchena – Que no te guardo rencor (Fandangos)

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Mira si yo te he querío que no te guardo rencor; después de lo que he sufrío, y que todo entre los dos para siempre ha concluío.
Pericón de Cádiz

Pericón de Cádiz – Boda flamenca en Cádiz (Alboreá)

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Qué bonita es la novia, que merece un trono, corona de brillantes con perlas y oro.
El Carbonerillo

El Carbonerillo – No siento pena ninguna (Fandanguillos)

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Por que el mundo me critique no siento pena ninguna; yo soy águila imperial, y mientras tenga una pluma no dejaré de volar.
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