Juanito Mojama – Fue porque no me dio la gana (Media granaína)
Rosa, si yo no te cogí,
fue porque no me dio la gana;
al pie de un rosal dormí,
y rosas tuve por cama;
de cabecera un jazmín.
Manuel Torre – Los cielos oscurecieron (Saeta)
Los cielos se oscurecieron,
se eclipsó el sol y la luna,
porque lo ponen en cueros,
y le dan azotes crueles,
amarraíto a una columna;
azotes crueles le dieron
amarraíto a una columna.
Chato de Las Ventas – Pensando en ti desvarío (Malagueña)
Aborrecerte quisiera,
pensando en ti desvarío;
Pa vivir de esta manera
más valía no haber nacío.
porque me da mucha pena.
José Palanca – LLorando al pie de un calvario (Fandangos)
Yo vi una mujer perdía
llorando al pie de un calvario;
y en sus lamentos decía:
yo sola sufro mi agravio,
perdóname, mare mía.
Rafael Romero – En un verde prado (Alboreá de Jaén)
Jesucristo te llama
desde su huerto,
coronaíto de espinas
y el pelo suelto.
Tomás Pavón – De la playa las arenas (Fandangos)
Si vas a la mar y cuentas
de la playa las arenas,
hazte cuenta que has contao
una por una mis penas
que a mí tu querer me ha dao.
El Carbonerillo – Sevilla la tierra mía (Colombianas)
Sevilla, la tierra mía,
cuna donde yo he nacío,
donde tuve los amores
por los que tanto he sufrío,
donde sufrí los dolores
del primer querer sentío.
Niño de Fregenal – Y que mi madre se me muere (Fandangos)
Y que mi mare se me muere;
¿por qué no galopas tú, caballo mío?
que se me muere mi mare;
que quiero darle un beso en vida,
que es lo que más he querío,
y yo en tu larga carrera caballo mío confío.
Manolo el Malagueño – Rosa Mari (Milonga y colombiana)
Yo vi una blanca casita
allá en el campo apartada,
entre un bosque de naranjos
que un arroyuelo bañaba.
Antonio Chacón – Al Señor de la Humildad (Tangos)
Mira que yo te quiero,
prima lo que te camelo;
si me vieras mi cuerpo por dentro
lo tengo más negro que el terciopelo.
Manuel Torre – Por ti abandoné a mis niños (Soleá)
Por ti abandoné a mis niños
y mi madrecita de penita murió;
ahora te vas y me abandonas,
no tienes perdón de Dios.
Antonio Mairena – A la vela, la vela (Bulerías)
Me da pares y nones
el barquito del querer;
porque se lleva las penas
pero las vuelve a traer.
La Antequerana – De dos vereas iguales (Soleares)
En dos vereas iguales
yo me paro en la mejor;
si cojo la de mi gusto
ha de ser mi perdición.
Manuel Torre – Semana Santa en Sevilla (Saeta)
Por no saber lo que hacerle,
le escupen y lo abofetean,
y lo coronan de espinas;
y la sangre le chorrea
por su carita divina.
Antonio Rengel – Pero no, que me condeno (Fandangos)
Te quisiera comparar,
pero no, que me condeno,
con la Virgen del Pilar;
aunque tú eres poco menos
que la que está en el altar.
Antonio el Sevillano – Porque el lujo te gustaba (Fandangos)
Tú te echaste a la mala vida
porque el lujo te gustaba;
sin mirar las consecuencias
que el vicio te acarreaba;
ahora el mundo te desprecia.
Paca Aguilera – La tierra que a mí me cubra (Malagueña)
La tierra que a mí me cubra
ni la mires ni la pises;
no te acuerdes más de mí,
que mi lengua te maldice;
muerta reniego de ti.
Niño Gloria – Nadie diga que es locura (Martinete)
Nadie diga que es locura
esto que yo vengo haciendo,
si es pa darme yo de mi gusto;
es el caudal que yo tengo.
Tomás Pavón – El Pasito que yo doy (Soleares)
El pasito que yo doy,
ése no lo daba nadie;
yo lo hago por mis niños,
que están pendientes del aire.
La Andalucita – Mientras yo tenga alegría (Fandanguillos)
Mientras yo tenga alegría
y gusto para cantar,
nadie diga que soy probe;
otras más probes habrán
aunque el dinero les sobre.




















