Cartagenera

A partir del fandango popular de Cartagena, a finales del XIX se fue configurando la cartagenera como cante flamenco, gracias a la recreación que de dicho fandango hicieron destacadas personalidades cantaoras de la época, inspirándose en la taranta, órgano regulador en lo musical de los cantes de Levante. Ya en 1884, Concepción Peñaranda cantaba en el café El Burrero de Sevilla un tipo de cartagenera con profundo carácter de malagueña, posiblemente con el acompañamiento abandolao con que en aquellos años se solían interpretar los cantes levantinos, y que seguramente había aprendido del Rojo el Alpargatero. También se pudieron escuchar en El Burrero las granaínas y cartageneras de África Vázquez, cantaora granadina que vivió largo tiempo en Almería. La cartagenera tuvo su auge entre 1890 y 1920, coincidiendo con el de la versión flamenca de la malagueña. Ambos géneros convivieron juntos durante mucho tiempo, influyéndose mutuamente. Algunos autores aluden incluso a la cartagenera como una malagueña de Levante. Podemos distinguir varios tipos fundamentales de cartageneras: la llamada cartagenera clásica sigue la tradición de las que se cantaban en el local del Rojo el Alpargatero, que continúan la Peñaranda y Chacón, cante inspirado, en opinión de algunos estudiosos, en el cante de madrugá, y otros elementos dispersos de fandangos de Murcia, de malagueñas, aunque reflejándose siempre en la taranta. Otro tipo seria el del Niño de Cabra y un tercero es la llamada cartagenera grande de Chacón. Un cuarto tipo seria la cartagenera que creo Chacón a partir de una malagueña del Canario. Es opinión generalizada que, antes de Chacón, los cantes levantinos eran folclore en trance de aflamencamiento y que sólo a partir del genio jerezano estos géneros consiguieron la profundidad flamenca indispensables para incluirlos en los denominados cantes grandes, perfeccionándolos y dotándoles de una estructura enriquecida con los matices propios se su arte. Durante sus visitas al levante andaluz, Chacón conoció nuevos tonos de Frasquito Segura, El Ciego de la Playa, y a partir de entonces comienza la elaboración de géneros como la cartagenera. En esta labor creativa, Chacón aparece siempre acompañado de la guitarra de Ramón Montoya. Por otra parte debemos destacar también cómo Manuel Torre y Pastora Pavón acentuaron el etilo gitano de las cartageneras, incluyendo estos cantes en el repertorio de los cantaores de Andalucía occidental. A diferencia de los cantes de la región, cabe destacar el carácter urbano de las cartageneras y su escasa vinculación con las minas (como es común a otros géneros de la región almeriense-murciana). No obstante no es raro escuchar versos de cartagenera referidos a los mineros o al mundo de la mina. Chacón popularizó este género con la copla “Si vas a San Antolin / y a la derecha te inclinas / verás en el primer camarín / a la Pastora Divina / que es vivo retrato de ti”. La cartagenera carece de toque propio, siendo acompañada con el toque de la taranta, de granaína o de malagueña. Utiliza una copla de cuatro o cinco verso octosílabos distribuidos en los seis tercios del canto de la siguiente forma : B-A-B-C-D-E

Un comentario

  1. soy un enamorao del flamenco y algo lo canto poque me gusta y tengo voz para cantar

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